lunes, 5 de octubre de 2009

La cena más larga.

Siempre que uno se dispone a preparar algo para cenar genera una suerte de imagen final, como si pudiese prever la satisfacción venidera.
Pocas cosas son más bellas que preparar de cenar con una persona de nuestro gusto… y así fue. Música y alguna rica bebida contextualizaron esta dual disposición de cocinar.
Hay muchos caminos posibles, pero comenzar con aromas intensos es un buen comienzo. Y fue así que el primer paso fue picar cebollas (lágrimas inevitables) y ajo, sartén, aceite y a rehogar. En instantes los aromas invadieron los sentidos.
El rojo no puede faltar, en estas circunstancias, por lo que el morrón presentó sus intensidades conjugándose en la preparación.
Luego de un buen rato con la base lista, lo siguiente fue una disertación sobre si incluíamos o no algo de seso… de lo que desistimos casi de inmediato. Era casi como improvisar de “que terminaría dentro de la olla”. Finalmente parecía haber una determinación… ¡Estofado!.
Pues entonces llegaron el resto de los ingredientes, incluso ese toque de azúcar. No para endulzar, sino para eliminar la acidez.
Durante horas la preparación fue tomando parte de nuestras vidas, horas inmensurables, tiempos infinitos. Y no se secaba ni se quemaba, por el contrario… sólo se seguía cocinando.
Nunca pensé que la previa de una cena sería tan larga, pero no molestaba sólo sorprendía. Tanto así fue que sentí que era la cena de mi vida. La esperamos durante tantas horas que parecieron meses, y por fin llegó la hora… “Hora de servir la cena”.
A estas horas el cúmulo de ansiedad y deseo era importante, y quizás esto hizo que el plato se vea muy grande. Tanto que después del primer bocado se esfumó la preparación… si, no es una forma de decir, el plato quedó tan o más limpio que antes de servir la cena como si nunca un rastro de salsa lo hubiese tocado.
Y aquí estoy, luego de meses, observando ese plato. Con un desconcierto más grande que el mismo plato.



Licencia de Creative Commons
La cena más larga. by A. Eduardo Spina is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://calistortio.blogspot.com/2009/10/siempre-que-uno-se-dispone-preparar.html.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Vi viendo. por A. Eduardo Spina se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.