jueves, 6 de diciembre de 2012

Las palabras dicen mucho.


Mientras que la palabra MUJER se arrastra del latín mulier, de 'molleris'  que significa aguado o blandengue, HOMBRE deviene del latín homine, derivado de 'humus' (tierra) dando cuenta más que clara a la influencia cristiana, ya que esta plantea en el libro del génesis, del antiguo testamento (La Biblia), que el 'hombre' fue creado de barro por Dios, y no es menor el hecho que pocas palabras después explica que la 'mujer' fue creada de una costilla del 'hombre' (a costillas?).
Los humanos, por alguna razón que será tratada en otra ocasión, solemos buscar separarnos de clasificarnos como animales, lo que de entrada es un error, pero quizás por eso existe una gran reticencia a nombrarnos MACHO (del latín másculus) o HEMBRA (del latín fémina) que sólo dan cuenta del sexo. Mucho más allá que la palabra macho (al menos en Argentina) tiene una connotación positiva y hembra lo contrario, cuando nos referimos a personas.
Más aún me llamó la atención al encontrarme que los antecedentes etimológicos de MADRE están ligados a MAMA, y esta a las primeras sílabas pronunciadas por los neonatos en cambio PADRE (no así PAPA que tiene el mismo origen que MAMA) proviene del latín 'pater' que significa patrono, defensor o protector, y como si esto fuera poco, de 'pater' también deriva la palabra PATRIA. Y ni hablar de VARÓN que es un derivado germánico de 'baron' y significa el dueño de las tierras.

Hay quienes prefieren no cambiar sus hábitos por mera comodidad, pero las palabras significan lo que en su origen las engendró y las sociedades, no inocentemente, esconden su verdadero significado para sostener una hegemonía ya desde el idioma.

La información fue obtenida de: etimologias.dechile.net

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Basada en una obra en etimologias.dechile.net.

miércoles, 11 de abril de 2012

Vi viendo

Vi tantas cosas bellas y tantas tremendas. 
Vi tantos colores y tantos los confundo.
Me confundí tanto que dije mucho 
y tanto dije que no dije nada.

Conocí bastantes cosas pero me quedo con muy pocas.
Conocí mucha gente y deseo estar en los corazones de la mayoría.
Conocí gente detestable que cayó como mosquito 
y otra que triunfó 
y me resulta muy extraño que me molesten ambas situaciones.

Tuve muchísima gente a mi alrededor, 
en oleadas 
y gente que siempre está, 
hasta cuando se retira el mar, agradecido es poco.

Conocí el amor más intenso que pude imaginar, 
y con mayor intensidad la angustia que su deceso implicó.

Creo que dañé a algunas personas, 
pero también creo que ayudé a muchas otras.

Vi que me veías y no pude creerlo, 
me alegro mucho que la vida 
nos haya dado la oportunidad de conocernos 
desde dos ángulos distintos.
Me alegra ver que viste por donde es.

Los vi como cabían en mi palma y me miraban sin ver 
y los veo ver con sus propios ojos 
y me emociona mucho saber 
que no se bien como, pero van bien.

Me vi perdido, 
caminando hacia una nada cada vez más oscura 
y me alegra estar mirando para arriba.

Me vi riendo mucho y disfrutando poco 
y ahora me río menos pero mejor.

Veo más de lo que debería, 
al menos para alcanzar más momentos de felicidad, 
pero no creo que sea una elección.

Hay gente que se puede ver en un futuro, 
yo nunca pude.

Puedo ver muchas cosas en la gente, 
aunque sea desconocida, 
pero nunca veo como me ven.

Y entre mirada y mirada... 
vi viendo.

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domingo, 15 de enero de 2012

Me gustan

Originalmente me planteé que el blog sea prosado, pero bueno, cada tanto algún verso.
Esto lo escribí hace mucho, pero en mí no perdió vigencia, por lo que voy a compartirlo.


… Me gustan torpes.
Ser torpe es una postura ante la vida,
no una elección, viene engendrada
como un esponja embebida
de dolor improvisado
disfrutando en la caída.

Me gustan sutiles.
hay excepciones disfrazadas
de maniquíes virtuales.
Pero a la perfecta línea natural de los labios
no puede reemplazarla un simulacro.
Y no tengo problema con los colores
pero que vengan en la piel.

Me gusta que me miren a los ojos
para increparme
para hablarme sin usar la boca
para que entremos el uno en el otro.

NO ME GUSTAN, ni me gustaron, ni lo harán:
sumisas.
Las actitudes son contagiosas
y la sumisión engendra sumisión.
Me gustan críticas, resistentes,
confrontadoras insaciables.

Me gustan besando,
mucho más si me besan.
La interacción labial,
lingual, dental generada
es un conglomerado de minúsculos placeres
conjugando otro enorme.

Me gustan desatadas.
Las almas prisioneras duermen con pastillas
no hay placer más exquisito
que ir contra la corriente.

me gustan dulces…


            A. Eduardo Spina :: 06-Ene-2008

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